La guía de Dios
- Luis Hernández
- 24 mar
- 2 Min. de lectura
En la vida, hay momentos en los que debemos tomar decisiones que marcarán nuestro futuro. Algunas de ellas tienen que ver con qué estudiaremos, con quién nos casaremos o a qué dedicaremos nuestra vida, entre otras. Es fundamental que esas decisiones sean guiadas por Dios para estar seguros y firmes cuando lleguen las pruebas y situaciones adversas.

En la historia de la expansión del evangelio también hubo momentos cruciales, y uno de ellos es el que encontramos en Hechos 16:6-10:
"Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio."
El equipo misionero del apóstol Pablo quería predicar en Asia, pero Dios se lo impidió. Luego, intentaron hacerlo en el norte, y nuevamente Dios cerró esa puerta. Después, Dios le mostró a Pablo la visión de un hombre macedonio que decía: “Ven y ayúdanos”. Fue entonces cuando entendieron que debían ir en esa dirección. Los apóstoles fueron sensibles a la guía de Dios, percibiendo cuándo Él cerraba puertas y aceptándolo con paciencia, esperando su dirección.
La guía de Dios en nuestras vidas puede manifestarse de manera similar. En ocasiones, Él va cerrando puertas, y debemos aprender a esperar y ser sensibles a su dirección. Ante decisiones importantes en la vida, es fundamental considerar algunos principios:
Encomendar nuestras decisiones a Dios en oración
Es necesario buscar su guía con humildad y confianza. La Escritura nos recuerda:"Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados." (Proverbios 16:3)
Ser sensibles y no tercos cuando Dios cierra una puerta
También debemos ser pacientes para ver lo que Él está haciendo. Para Pablo y su equipo, debió ser difícil e inconcebible que Dios les cerrara la puerta para predicar en Asia y en el norte. ¡Era la zona más poblada! Lo más lógico era predicar allí. Sin embargo, Dios tenía otros planes, y ellos obedecieron y esperaron su guía."Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará." (Salmo 37:5)
Actuar en obediencia
Si Dios cierra una puerta, ¡confiemos y no insistamos! Si Dios abre otra, ¡sigamos adelante con fe! Los apóstoles actuaron en obediencia a lo que Dios les mostraba, y su viaje permitió que el evangelio se propagara conforme al plan divino.
Considerar el consejo
Aunque el pasaje en cuestión no menciona el consejo, la Escritura nos advierte:"Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; más en la multitud de consejeros se afirman." (Proverbios 15:22)
Que Dios nos guíe y nos ayude a ser sensibles, obedientes y humildes para buscar consejo. Aferrémonos a la oración y a su Palabra, pues son los medios que Él usa para revelarnos su voluntad.
