Estar preparados
- Connie Hernández
- 7 jul
- 2 Min. de lectura
El tiempo del Señor es como Él quiere, pero sin duda sus tiempos son perfectos, y en la Escritura nos deja claro que debemos estar preparados para Su segunda venida. No sabemos cuándo será, no sabemos si será hoy, pero cada día está más cerca, y Su creación clama porque ya llegue.

No nos extrañan las guerras, el terrorismo, la pobreza extrema, la destrucción de la que somos capaces a causa de nuestra naturaleza caída.
Acabamos de pasar por una guerra en la que parecía que en cualquier momento todo podía terminar; sin embargo, el mundo seguía proféticamente como en los tiempos de Noé:
"Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre." -Mateo 24:38-39
Pero Dios, en Su misericordia y en Su gracia, nos da la oportunidad en este día de llegar al arrepentimiento y ser parte de Su pueblo elegido para salvación eterna, pero también de ser Sus embajadores y de proclamar Su evangelio.
"Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabed esto: que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis." -Mateo 24:42-44
Cuidemos de nuestros seres queridos llevándoles la Palabra, y aun de aquellos que nos han lastimado. Oremos de día y de noche. Nuestra vida y nuestros actos sean olor fragante. Cada día honremos a nuestro Padre Celestial, y cuando se presente, nos halle como Sus siervos fieles. Y entonces, sea el cumplimiento de Su Palabra:
"Porque el Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor." -1 Tesalonicenses 4:16-17
