¡Distraído! ¿Yo?...
- Alex Tavares
- 10 mar
- 2 Min. de lectura
¿Te ha pasado alguna vez que subes a tu auto con un destino claro en mente y, sin darte cuenta, terminas en otro lugar? Debo confesar que a mí sí, y en varias ocasiones.
Me pregunto: ¿por qué? Y al reflexionar, recuerdo que, mientras subía al auto, comencé a hacer una lista mental de todas mis tareas pendientes, incluso de aquellas que no eran tan importantes. En medio de esos pensamientos, olvidé lo que en ese momento debía ser lo primordial: dirigirme al destino correcto.

"Pero Marta estaba distraída con los preparativos para la gran cena. Entonces se acercó a Jesús y le dijo: —Maestro, ¿no te parece injusto que mi hermana esté aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo? Dile que venga a ayudarme. El Señor le dijo: —Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles! Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará." -Lucas 10:40-42 (NTV)
Marta estaba distraída, quizá cansada y enojada porque hacía todo el trabajo que consideraba importante en ese momento. Incluso le reclamó a Jesús que su hermana María estuviera "perdiendo el tiempo".
Hoy en día, la vida está llena de distracciones. Es muy fácil perder el rumbo y terminar en un lugar distinto, afanados y estresados. Pero, así como Jesús le dijo a Marta: "¿Por qué te preocupas por tantas cosas?", hoy también puedes hacerte esa misma pregunta y responderte: "Hay algo más importante, y nadie me lo va a quitar."
"Al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven. Porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas." -2 Corintios 4:18 (NBLA)
No olvides lo que realmente es importante en tu día a día: tu relación con Jesús.
"Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré: Que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura del Señor Y para meditar en Su templo." -Salmo 27:4 (NBLA)
